Este post me toca muy de cerca porque, como  comenté en mi primer artículo, me alisé el cabello durante mucho años y fuí operada de miomas uterinos submucosos a mis 30 años. Así pues, investigar sobre los efectos que los químicos  de los productos alisadores pueden generar en nuestro cuerpo no ha sido tarea fácil. Para ello he estudiado el trabajo de investigación llamado Hair Relaxer Use and Risk of Uterine Leiomyomata in African-American Women, lo que en español sería “Alisado químico y riesgo de leiomioma uterino en mujeres afroamericanas”, a cargo de la doctora Lauren Wise, profesora e investigadora en la universidad de Boston.

Antes de comentarles sobre este trabajo, vamos a repasar muy brevemente qué es el alisado químico y sus principales características para luego entender un poquito mejor los puntos centrales del trabajo de Lauren Wise. Los productos utilizados para el alisado químico se pueden dividir en dos grandes grupos: los que contienen “soda cáustica” y los que no. Los primeros tienen como ingrediente principal el hidróxido de sodio (NaOH) y los segundos,  hidróxido de calcio (CaOH) y guanidina, entre otros. El hidróxido de sodio tiene un PH o nivel de acidez  muy elevado, descompone las fibras de queratina del cabello y lo deja lacio. Si bien el cabello se verá brillante y se sentirá más suave que nunca, el que sufre es el cuero cabelludo. Y para ponerlo de manera gráfica, el cuero cabelludo es la piel de nuestra cabeza, es decir que al entrar en contacto con cualquier producto, sencillamente lo absorbe. Luego de la aplicación del alisado, el cuero cabelludo queda reseco y suele picar bastante. Los alisados del segundo grupo vinieron a “reemplazar” el hidróxido de sodio y se los tilda de ser menos agresivos. El PH es menor, con lo que es más “benévolo” con el cuero cabelludo pero más fuerte para el cabello en sí. Como para tener una idea, estos componentes se encuentran en detergentes, desengrasantes y demás productos abrasivos de limpieza.

Ahora que ya tenemos una idea básica de los componentes químicos de los alisados, comparto con ustedes lo que he leído e investigado. La hipótesis planteada por la Dra. Wise y su equipo fue que el alisado químico incrementa el riesgo de padecer leiomioma uterino, el cual se estima que es un 80% más alto en mujeres de raza negra. El leiomioma o mioma uterino es un tipo de tumor benigno que se desarrolla en el útero. Para llevar a cabo esta investigación, 59.000  mujeres afroamericanas de entre 21 y 69 años de edad participaron de este estudio desde 1997 hasta 2009. Las variables que se tuvieron en cuenta para este estudio fueron: frecuencia anual de uso de alisados, años de uso, cantidad de quemaduras, heridas en la piel durante la aplicación y el tipo de fórmula utilizada (con o sin soda cáustica).

Es una realidad que el alisado químico ocasiona quemaduras y lesiones en el cuero cabelludo, lo que lamentablemente facilita la penetración de sus componentes a nuestro cuerpo. Los productos para alisado químico contienen (entre otras sustancias) ftalatos: compuestos químicos usados como plastificadores. Obviamente que ningún fabricante pondría ese nombre tan raro y difícil de pronunciar en las etiquetas, por lo que se los coloca bajo el nombre de “fragancias” o “perfumes” que contiene el producto en cuestión. En el caso de los  cosméticos, no es obligatorio especificar los ingredientes que contienen, por lo que no está del todo claro qué químicos tienen en realidad. No obstante, algunos alisados químicos directamente especifican qué ftalatos contienen… sin dar tantas vueltas. Un tipo de ftalato llamado mono ethylhexyl (que bien puede ser y es utilizado en lo alisados químicos) fue encontrado en la orina de quienes padecían leiomioma uterino. 

Debo decir que me causó tristeza leer que cerca del 94% de estas mujeres dijeron haber usado estos productos al menos por un año. Si bien no se encontró relación entre el tipo de fórmula de alisado y la presencia de mioma uterino, sí se encontró un incremento en el riesgo de padecer esta patología al realizarse un alisado: teniendo en cuenta la duración del tratamiento, la frecuencia de aplicación y la cantidad de quemaduras en el cuero cabelludo.  El riesgo es aún mayor en quienes usaron estos productos por un tiempo prolongado. 

Uno puede pensar que quienes usaron químicos a base de soda cáustica, que se suponen son más fuertes, tenían más chances de desarrollar miomas, pero no es así, ya que ambas fórmulas generan lesiones en la piel permitiendo así la absorción de los químicos. 

Quise ser muy cuidadosa con este post, ya que tiene muchos términos científicos que espero haber podido explicar bien. Fue mi intención ser imparcial y poner a disposición de mis lectoras la información sobre lo que sucede con nuestro cuerpo cuando usamos este tipo de tratamiento. La elección final es siempre nuestra, lo bueno es tomar decisiones estando informadas.

Finalmente, debemos tener en cuenta que somos seres únicos e irrepetibles y que lo que a algunas personas les hace mal a otras quizá no. Cada cuerpo reacciona diferente y es más o menos vulnerable a determinadas situaciones.  Antes de tomar una decisión, intentemos poner en la balanza, por un lado, el placer que nos genera hacer lo que nos gusta y por el otro, los posibles efectos que podrían perjudicarnos.

Amo mi afro y hoy por hoy no lo cambiaría por nada y menos por seguir una tendencia de moda. La tendencia que sigo es la mía… ¡la que me hace bien! Y tu?.

Fuentes:

https://academic.oup.com/aje/article/175/5/432/175919

https://afrofeminas.com/2017/01/27/estira-el-alisado-quimico-permanente/

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