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Lolo Simont

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Además de dar un aspecto diferente a hombres y mujeres de todo el mundo, los turbantes afros esconden historias milenarias y significados de todo tipo. No conocen de fronteras espacio-temporales, sino que a lo largo de su historia fueron adquiriendo diferentes significados sociales, culturales, políticos, entre otros. Te invito a que conozcamos qué se esconde detrás de los turbantes africanos. 

Si bien no se consideran solo un accesorio exclusivo de la cultura afro, es cierto que para nosotros guardan una simbología que va mucho más allá de la moda y las pasarelas. El turbante afro ha funcionado como indicador de clase social, estado civil, protesta, e incluso como un valor espiritual.

Turbante afro en la esclavitud 

En Estados Unidos, las esclavas africanas eran obligadas a usar turbantes para cubrir su cabellera por sus “amos” blancos. Además, era una forma de distinguir los africanos esclavos de aquellos que “gozaban de ciertas libertades.” 

Diferentes legislaciones obligaban a las mujeres negras a usar los turbantes y determinados colores de prendas para evitar así que se destacaran sobre la piel blanca de sus amas. Es más, el turbante buscaba cubrir sus cabelleras para que pasaran lo más desapercibidas posibles ante la mirada del hombre blanco que veía en las mulatas una atracción sexual incontrolable. 

Pensaron que controlando la vestimenta estarían controlando el espíritu de libertad que ardía en cada piel negra del país americano. Se equivocaron, porque esas ansias de libertad rebuscaron otros usos y significados que reflejaban su identidad. Finalmente, fueron las generaciones afros que vendrían luego de la esclavitud las encargadas de darle diversos significados y usos al turbante afro

Significado social de los turbantes

En tierra africana la cosa cambia y el turbante afro adquiere diferentes significados. Por ejemplo, según la forma de llevar el turbante, uno puede saber si la mujer es casada, soltera o está de duelo.  Asimismo, es posible determinar la edad por el tipo y modelo de turbante. 

En algunas tribus africanas el turbante es símbolo de respeto de la mujer hacia la familia de su esposo. Por otro lado, si una mujer recibe un turbante de la mano de la familia de su prometido, quiere decir que ha sido aceptada por ellos para unirse a la familia. 

El turbante en tiempos modernos

El turbante en el mundo de la moda también tiene su lugar… Habiendo dejado mucha tela que cortar, en la actualidad el turbante afro es cada vez más usado por prestigiosos diseñadores de todo el mundo. 

Celebridades como Lupita Nyong’o sin dudas marcan tendencias. Verla luciendo coloridos turbantes con estilo y elegancia nos da la pauta de que la historia cambia y que hoy por hoy se puede considerar un accesorio de moda. Sin embargo, no debemos olvidar la historia que se esconde entre los pliegues del turbante afro. 

Por otro lado, personalidades del mundo de la política como Ellen Johnson-Sirleaf, expresidenta liberiana o la activista sudafricana Dlamini-Zuma visten turbantes afros. En el caso de Dlamini-Zuma, se trata de una forma de protesta que corona su lucha por los derechos de la mujer negra. 

Como verán, no se trata solo de un turbante sino de todo lo que supone su presencia en el atuendo de una persona. 

Finalmente, si tu cabello no se ve bien un día, el turbante es una excelente manera de lucir espléndida con un estilo fresco, moderno y muy chic. 

¿Y si estuviésemos destinados a sometimiento 

por la misma esencia de la vida,

no nos hubiese hecho la naturaleza bestias,

sin salir de mujer paridas?

¿No nace igual tanto el blanco como el negro,

el amarillo, el autóctono, el gitano y el mestizo?

Que de la raza habéis hecho un concepto, 

¿No sabéis que para todos, el origen es el mismo?

Y es que nos comen de la misma forma

los gusanos cuando estamos en el hueco.

¿O hacen ellos distinción entre la norma,

lo alto, lo bajo, la clase, el color y el dinero?

¡Evolución, evolución, dinos qué es esto!

De la Eva mitocondrial venimos,

¿por qué se nos niega el reconocimiento?

Sí, es África el origen, de ella nacen nuestros caminos.

Insensatos sois, avanzáis en la ciencia, 

mas no como hermanos, ni amados.

Guardáis caretas y apariencias,

y, como riquezas, acumuláis oprimidos, encadenados.

¿Acaso no ha sido suficiente?

Esclavizasteis a nuestros ancestros, 

de sangre tenéis una deuda pendiente,

aún vigente en estos tiempos postreros.

Humanidad de corazón precario e indolente, 

cierras los ojos y con tu silencio nos condenas

nos haces invisibles, despreciados, transparentes

y a nuestros hijos pones balas por cadenas.

Al suelo, al suelo, al suelo,

no, no, no el hombre negro,

ni su prole, ni sus derechos, 

¡Las armas, el odio, el desprecio!

¡No puedo respirar! El yugo me oprime,

mi piel tiembla de dolor,

mi cuerpo yace como evidencia de crimen,

más aun así ¡no quebrantarán mi voz!

Levántate, levántate, levántate, 

unísono eleva tus plegarias al cielo,

gran mar de color azabache y sangre,

de nuestra negrura aborrecida, danos triunfo y consuelo.

La industria capilar afroamericana tiene una larga historia que estuvo marcada por diferentes aspectos socioculturales dominantes de cada época. Desde la esclavitud, Garrett Augustus Morgan, pasando por C.J. Walker hasta llegar a extensiones, pelucas y productos más saludables sin parabenos ni siliconas, no te pierdas este recorrido en el tiempo que empieza así… 

Cuando los esclavos eran vendidos a todas partes del mundo, se vieron forzados a cambiar su rutina de cuidado del cabello y a utilizar los productos que podían encontrar disponibles que no tenían un efecto positivo en absoluto. Con su desarraigo y diáspora, perdieron sus tradiciones, costumbres y los elementos que la naturaleza les proveía en su tierra natal. 

Abolición de la esclavitud… ¿el comienzo de la tortura capilar?

En el año 1865 se celebra el fin de la esclavitud, pero también sería el comienzo de un camino muy difícil para el cuidado del cabello. Esto se debe a que la mujer afro debía asemejarse al ideal de la época: una piel blanca y el cabello lacio. 

En este contexto, el inventor afroamericano Garrett Augustus Morgan inventa (por error) el primer alisante químico para cabellos afro. Se trataba de una crema de fácil aplicación que eliminaba los crespos y le daba al cabello un aspecto liso, sedoso… y culturalmente aceptado por la sociedad blanca.

Se estima que dicho invento se dió entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Este descubrimiento marcaría un hito en la industria capilar afroamericana. Al poquito tiempo fundó G.A. Morgan Hair Refining Company que pronto se convertiría en una empresa dedicada elaborar productos para el cuidado del cabello afro. 

Madam C.J. Walker, la primera mujer afroamericana millonaria

Durante la primera mitad del siglo XX, surge en la industria capilar afro Madam Walker, quien fue un poco más allá, porque no solo desarrolló productos para el cuidado del cabello afro, sino que además se convirtió en activista, empresaria y ayudó a muchas mujeres a ser independientes en el ámbito laboral. 

Comenzó fabricando un producto para la regeneración capilar que primero probó en su cabeza de forma exitosa. Esto se debe a que se le caía mucho el pelo producto de los químicos que utilizaba en su trabajo como lavandera. Luego, le siguieron fórmulas alisantes que se combinaban con cepillos de calor diseñados para tal fin. 

En este afán por alcanzar el ideal blanco, los afroamericanos pensaron que habían encontrado en estos productos soluciones mágicas a sus problemas de discriminación y racismo… cosa que no fue tan así. Este boom de alisantes afro iba acompañado por productos de reparación capilar que intentaban curar el daño que los químicos alisantes producían en nuestros crespos. 

Afortunadamente, en la segunda mitad del siglo XX comienza a gestarse un movimiento que pregonaba una vuelta a lo natural. Se buscaba una especie de recuperación de la cultura afro a través de promover el uso del cabello afro natural… rizado, desordenado, rebelde y bien afro. 

Década de los 80 en adelante: pelucas, extensiones y productos saludables

El cabello postizo surge como una excelente forma de tener el pelo que una quisiera, al menos por un tiempo. No genera daño capilar y existe una variedad de pelucas y extensiones para todos los gustos. 

Desde trenzas, hasta mechas de cabello alisado, la oferta es muy amplia y cada vez más novedosa. Se anexan al cabello natural de diferentes formas, ya sea con una costura, pegamento o bien entretejiéndolo al cabello propio. 

En la actualidad, al margen de cómo elijas llevar tu cabello, si natural o alisado, existen muchísimos productos capilares que se elaboran de forma natural. Su composición no lleva sulfatos, siliconas ni parabenos, tres componentes altamente nocivos para nuestros crespos y cualquier tipo de cabello en general. 

Somos afortunadas de tener la posibilidad de elegir cuidar nuestro cabello con buenos productos que no dañen sus fibras y aceites naturales.

La historia de la industria capilar afroamericana hoy, más de 100 años después, llega a Netflix a través de una nueva serie llamada Madam C. J. Walker: Una mujer hecha a sí misma. Una historia sobre cómo una mujer afro desafió todos los mandatos de la época en la que le tocó vivir. 

Y tú… ¿qué mandato vas a desafiar?

¿Comenzaron a asomarse las primeras canas? ¿Sientes que tus crespos se han debilitado un poco y pierdes más cabello que antes? Bienvenidos al ciclo de la vida… Nuestro cabello también siente el paso de los años, al igual que nuestra piel y nuestro cuerpo en general. Los cuidados del cabello afro en el adulto mayor (y no tan mayores) es fundamental para mantener nuestros crespos saludables. 

No los quiero desalentar, pero no se puede evitar el envejecimiento del cabello con vitaminas ni fórmulas mágicas. No podemos ir en contra de la naturaleza, sin embargo, lo que sí podemos hacer es extremar los cuidados que tenemos con nuestra cabellera. De esta manera, vamos a transitar esta etapa aportándole la fuerza, la hidratación y el brillo extra que necesita nuestro cabello.

¿Cómo envejece el cabello?

Existen diferentes factores externos e internos, propios de la naturaleza humana, que producen el envejecimiento del cabello.

Entre los agentes externos, se encuentran la exposición a la radiación UV, una alimentación desbalanceada, estrés, entre otros. Además, si tenemos en cuenta que muchos de nosotros pasamos por la tortura de tratamientos químicos alisantes que causaron un daño tremendo en nuestros crespos, el panorama no parece tan alentador.

En relación con los factores internos, están los cambios hormonales propios del organismo. Por ejemplo, en el caso de los hombres, la calvicie puede estar relacionada a la hormona de la testosterona, denominada calvicie de patrón masculino y la calvicie se suele dar en la parte superior de la cabeza en la zona de la sien. 

Dos signos visibles del envejecimiento capilar

Antes de hablar sobre los cuidados del cabello afro en el adulto mayor, veamos cuáles son las señales que nos indican que nuestro cabello se vuelve cada vez más viejito. 

Canas. Es el signo por excelencia que delata el paso del tiempo en nuestra cabellera. Recordemos que la melanina es un pigmento natural que también tiene nuestro cabello y es producido por los folículos pilosos. Estos folículos son los encargados de producir y mantener el crecimiento del cabello y su pigmento. No obstante, cuando pisamos la década de los treinta, estos compuestos se vuelven más perezosos y producen menos melanina, lo que se traduce en la aparición de las primeras canas. 

Grosor del cabello. Este sí resulta un problema un tanto mayor al lado de las canas. Cada cabello está compuesto de fibras de proteínas y tiene una vida de entre dos y siete años antes de caerse y ser reemplazado por un cabello nuevo. Con la edad, este reemplazo no llega tan rápido o bien, nunca llega. Las fibras del cabello se afinan, se debilitan y se aclaran. 

¿Cuáles son los cuidados del cabello afro en el adulto mayor?

En líneas generales, te puedo decir que son bastante similares a los que ya hemos mencionado en otros artículos. Sin embargo, es necesario extremar algunos de ellos, realizarlos con más frecuencia y dedicarles más tiempo. 

  • Intenta no pasar demasiado tiempo al sol sin proteger tu cabello. Hazte amiga de gorras o sombreros para que los rayos nocivos del sol no sigan afectando tus crespos. Asimismo, si te sumerges en piscinas regularmente, siempre utiliza gorros de natación apropiados para que no se mojen tus cabellos, ya que el cloro es muy perjudicial para el cabello.
  • Aplica mascarillas a tus crespos al menos una vez por semana. La forma correcta de usarla es desde la mitad de cabello hacia las puntas y con los dedos distribuir bien el producto para un correcto sellado. 
  • En caso de tener que usar un secador de pelo, trata de hacerlo a una baja temperatura o bien aplica antes un protector térmico para que el aire caliente del secador no dañe el cabello. 
  • Dile adiós a los sulfatos y siliconas de una vez por todas porque solo dañan nuestro cabello. Los sulfatos se llevan los pocos aceites naturales y esenciales que le quedan a nuestro cabello, así que es hora de eliminarlos de nuestra rutina de cuidados. 
  • Masajea tu cuero cabelludo con las yemas de los dedos para mejorar la circulación sanguínea en el área capilar. 
  • Ya lo dijimos varias veces, pero siempre es bueno recordarlo… no frotes tu cabello húmedo con fuerza o movimientos bruscos para secarlos. Por el contrario, sécalo con suavidad y envuélvelo en la toalla. 

Una correcta alimentación también se verá reflejada en el aspecto de nuestro cabello afro. Como digo siempre, elijamos cuidarnos y elijamos querernos. No vamos a detener el paso del tiempo, pero sí podremos vivirlo en plenitud. 

He decidido escribir este artículo dejando de lado toda diplomacia y elegancia para volverme un poco rebelde… después de todo la rebeldía corre por mis venas afroamericanas. Voy a hablar sobre la diáspora africana, pero de una manera diferente. Además de la mía, he incorporado otras voces afro, y algunas “voces blancas” para demostrar cómo los puntos de vista se aclaran u oscurecen según de dónde provengan.

¿Qué significa el término diáspora?

Diáspora significa dispersión, en este caso de grupos “étnicos” o religiosos que abandonan su lugar de origen y se reparten en todas partes del mundo. Esta es una definición muy general e incompleta si hablamos de la diáspora africana. 

El diccionario de la Real Academia Española (RAE), el diccionario más reconocido de habla hispana que regula y dirige la lengua española, propone estas dos acepciones para el término diáspora:

  • f. Dispersión de los judíos exiliados de su país.
  • f. Dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen.

Como primera definición solo se menciona al grupo de los judíos que, si bien en cierta forma dieron origen a este concepto, desde hace muchos siglos no constituyen el único grupo humano que tuvo que abandonar su lugar de origen y radicarse en otras partes del mundo. No hace falta aclarar que el diccionario español está escrito por manos blancas que claramente desconocen otras realidades.  

Diáspora africana

La diáspora africana, al igual que la de los judíos, los sirios y tantos otros grupos humanos, supone un desplazamiento involuntario, forzado hacia un territorio diferente al de su lugar de origen.

Gabriel Izard Martínez es el autor del artículo titulado “Herencia, territorio, e identidad en la diáspora africana: hacia una etnografía del retorno”, publicado por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos en México. Es un artículo interesantísimo y muy bien escrito que les recomiendo leer si quieren conocer un poco más sobre la diáspora africana.  

En sus líneas, el autor destaca tres principios que son inherentes a nuestra diáspora y que nos ayudan a entender muchas cosas. Primero, menciona el traslado (forzado, claro está) de más de 10 millones de africanos para ser vendidos como esclavos una vez que llegaran a destino. Las versiones blancas de la historia confirman esta cifra, mientras que historiadores africanos afirman que serían muchos millones más. El segundo principio tiene que ver con la fusión cultural que se dio entre los habitantes americanos (indígenas y europeos que allí residían) y los africanos recién llegados que tuvo como resultado el nacimiento a la cultura afroamericana. Finalmente, menciona esta búsqueda incipiente de identidad, una identidad que está enmarcada en la “discriminación, subordinación y estigmatización”. Además, quisiera destacar que el hecho de buscar esta identidad en la tierra de origen y no en la de destino es consecuencia directa de la exclusión que vivimos los afroamericanos, por más sutil que esta sea. 

Afrocentrismo, volver al origen

Nota: la palabra afrocentrismo no existe en el diccionario de la RAE, mientras que el término eurocentrismo, sí.

La corriente afrocéntrica se gestó durante siglos y se hizo masiva en 1980. Surge como una respuesta colectiva a la “descolonización cultural y desesclavización intelectual” que sufrieron los antepasados afroamericanos. Se basa en la necesidad desesperada de reencontrase con la herencia cultural, social y religiosa que nos fue negada siglo tras siglo. 

Una herencia que fue destruida, negada y ocultada por un grupo dominante que no aceptaba la diversidad y la combatía no solo con violencia física, sino también con violencia psicológica, moral, social, civil y tantas otras formas que encontraron los hombres blancos de imponerse sobre los afros. 

Lo bueno es que no pudieron con nosotros, porque aquí estamos, más unidos y orgullosos que nunca de quienes somos. Este GRACIAS con mayúsculas es para los millones de afroamericanos que lucharon por nuestros derechos a lo largo de todos estos años. Porque gracias a su templanza, valentía e integridad las generaciones actuales y las venideras podemos seguir escribiendo la historia… aún sobre una hoja blanca, pero con tinta negra, y más negra que nunca. 

Quiero terminar este artículo con una frase que me encantó y que pertenece a Adreinne Waheed, famosa fotógrafa encargada de registrar la historia afro a través de imágenes. Adhiero a cada una de sus palabras y espero de todo corazón que tú también.

“Encontrar la alegría en ti mismo ya es una forma de resistencia porque, muchas veces, eso significa oponerse a las fuerzas que quieren desmerecerte sugiriendo que no eres valioso. Se trata de abrazar tu belleza y apreciarte tal como eres”.

Generalmente, cuando se habla de resistencia en la diáspora africana, se hace alusión a la lucha de nuestros ancestros en el periodo oscuro de esclavitud y represión. Dicha lucha persiste aún en nuestros tiempos, en los ámbitos políticos, económicos, sociales, culturales, entre otros. Nuestros pueblos se expresan, definen y defienden su posición en actos de rebelión. Alzan su voz para que su historia y sus derechos sean reconocidos y perpetuados. 

Sin embargo, esta vez deseo hablarles de otro tipo de resistencia, aquella que proviene de la fe. Y es que, en tiempos del coronavirus, el confinamiento nos transporta a la reflexión.  Un virus ha logrado paralizar el mundo entero, empezando por las grandes potencias. Todos, sin discriminación alguna, somos vulnerables. El ser humano, rey del conocimiento que ha salido victorioso en todas sus conquistas creyéndose invencible, ve cómo un virus se queda con su corona y lo reduce a su esencia más simple: su humanidad.  

Sí, humanidad. En un mundo tan convulsionado y siempre tan apresurado, por fin podemos hacer una pausa, un alto en el camino para entrar en conexión directa con nuestro yo interior. Y desde nuestro fuero más íntimo poder hallar, redescubrir y reavivar espacios y momentos con aquellas personas con quienes compartimos nuestro hogar y nuestra intimidad. Incluso, aún en la distancia física, nos reencontramos a través de la tecnología y los llamados “face time”.  Si lo pensamos un poco, nos daremos cuenta de que todos estos espacios y momentos antes de la llegada del virus estaban reducidos, en muchos a nuestro ego.  

Quizá la cuarentena hasta nos parezca excesiva. Demasiado tiempo de encierro. La neurosis comienza a jugar su papel. El hombre, ser social por naturaleza, necesita entonces romper la burbuja en la que el Covid-19 lo ha metido. Además de la crisis emocional que explota, surgen otros problemas: bajón en las ventas, cierre de empresas, pérdida de empleos, falta de ingresos, los gastos que no cesan y bocas que alimentar. 

Entonces, yo vuelvo a mi reflexión. Pienso en algo superior que controla el mundo y que pone un orden. Ponle la etiqueta que gustes.  A esa fuerza suprema (a la que a muchos pueden culpar por esta crisis y llamarla castigo), yo le atribuyo la fe. Dicha fe se convierte en resistencia, en aquella fortaleza que nos hará pasar estos momentos unidos. 

A ti y a todos les pido que resistan. Tengamos fe en que, desde su humanidad, el hombre hallará una solución; fe en que esta tormenta pasará. Lamentablemente, sufriremos consecuencias. No solo las consecuencias de un encierro obligatorio que dejará una economía fracturada, sino además, el haber tenido seres queridos enfermos o que fallecieron y que en gran escala simbolizan el trágico escenario de luchar contra una pandemia. Aun así, tengamos fe. El sol volverá a brillar para todos por igual. ¡Resistan!

Autora: Lolo Simont, www.natandfro.com

Estoy segura que este será uno de tus post favoritos porque podrás aplicar todo lo que te voy a explicar. El método LOC es muy común y lo más probable es que tengas todos los materiales en tu casa, por lo que no hará falta salir. 

Más de una vez compré productos (algunos muy costosos) solo porque alguien me los recomendaba o porque eran de marcas reconocidas. Con el tiempo aprendí que cada cabello es único y lo que funciona para ti puede no ser bueno para mí y viceversa. Por esto es que siempre insisto en que apliques estas ideas no siempre al pie de la letra, sino que las uses como sugerencias que luego puedes ir modificando sobre la marcha según te lo vayan pidiendo tus crespos. 

¿Qué quiere decir LOC?

Se trata de una sigla en inglés que significa lo siguiente.

L: liquid (líquido). Se refiere al uso de un acondicionador líquido de base acuosa. 

O: oil (aceite). Es un aceite capilar.

C: cream (crema). Un producto hidratante y nutritivo.  

Se trata básicamente de utilizar estos tres productos para que tus crespos luzcan como nunca antes los has visto. 

¿Cómo se aplica el método LOC?

Una vez que te has lavado el cabello como de costumbre, tienes que seguir los tres pasos que te voy a contar a continuación. ¡Ojo! Uno de los secretos de este método es respetar el orden de los productos, el otro truquito te lo cuento más adelante. 

  1. Líquido sin enjuague. La idea es que sea lo más acuoso posible y sin enjuague para lograr una hidratación correcta. Puedes hacerlo tú misma colocando en un vaporizador agua y glicerina, o bien agua con solución fisiológica y acondicionador. 
  2. Oil o aceite capilar. Vienen los productos de cosmética para este fin, aunque siempre vale la pena probar aceites naturales como el de coco, de aguacate, de oliva, almendras o el que tu cabello prefiera. Te recomiendo no excederte con la cantidad, porque correrás el riesgo de que parezca sucio y poco saludable. Lo ideal dividir el cabello en mechones y aplicarlo de esta manera. 
  3. Crema de peinar. En este último paso el cabello terminará de hidratarse y nutrirse. Una vez más, puedes optar por la crema que venías utilizando, sólo que ahora su efecto será mucho mejor. 

En resumen, el líquido hidrata y ayuda a la formación de rizos, el aceite sellará dicha hidratación para conservar la humedad y la crema sellará la cutícula y va a mantener la hebra del cabello bien hidratada.

¡Como habrás visto, es muy sencillo y fácil! El otro secreto que te había mencionado más arriba es… debes dejar actuar cada producto unos 15 minutos antes de aplicar el que le sigue para que pueda cumplir su función correctamente. 

Finalmente, este método se recomienda para cabellos de crespos bien definidos y porosos. Para quienes tengan rizos menos definidos, les sugiero aplicar productos más livianos.

Espero les haya servido y espero sus comentarios sobre el resultado final que obtuvieron aplicando el método LOC.

¿Cabello mojado o seco? ¿Recogido o suelto? Estoy segura que habrás escuchado cientos de consejos sobre qué hacer con tus crespos antes de ir a dormir. En este post te voy a contar algunos trucos que puedes aplicar con tu cabello durante la noche que a mí me dieron muy buenos resultados.

Como regla general, siempre debes dormir con el cabello recogido, de lo contrario, seguramente amanecerás con los crespos enredados y resecos. Existen muchas formas de recoger el cabello antes de ir a dormir, estas son mis preferidas.

1. Trenzar el cabello

Este método es excelente sobre todo si te lavaste el cabello ese día y no te quedó como esperabas. Usar una trenza de noche te ayudará a reordenar un poco tu cabellera y te dará la oportunidad de arreglarla por la mañana. 

Te recomiendo dividir el cabello en secciones (del tamaño que desees) y trenzar cada porción de cabello. Al día siguiente, deberás deshacer las trenzas con sumo cuidado para evitar el temido y detestado friz y hacerte tu peinado recogido favorito.

Puedes optar por trenzas tradicionales o bien las trenzas africanas que llevan un poco más de tiempo, pero te garantizas el peinado por un par de días. 

Los twists o trenzas de dos cabos son muy sencillas de hacer porque al separar el cabello en mechones para trenzar, divides cada uno en dos partes y las vas enroscando entre sí. Es un buen método para que tus crespos queden definidos

Consejo: siempre humedece el cabello antes de trenzarlo. También podrías colocar una crema sin enjuague y finalmente unas gotitas de aceite de argán para mantener tu cabello bien hidratado. 

¡Ojo! No practiques seguido esta técnica si prefieres llevar el cabello suelto y definir bien tus crespos. 

2. La piña

Este método clásico es ideal si gustas más llevar el cabello suelto luciendo tus crespos. Consiste en recogerte el pelo bien arriba de tu cabeza. Al día siguiente tus crespos al viento lucirán de maravilla. Es muy rápido y fácil de hacer.

¡Sí o sí! El cabello debe descansar cubierto con un pañuelo o gorro de seta o satén. El algodón de la funda de las almohadas no es recomendable porque absorbe la humedad del pelo y lo reseca. 

Recuerda que tus crespos al igual que los míos son únicos y lo que para mí funciona puede no ser lo que tú estás buscando. Lo ideal es ir probando a ver qué le sienta mejor a tu cabellera. 

La única obligación que tienes para con tus crespos es… ¡lucirlos con orgullo! 

En esta ocasión decidí explorar las mujeres afrodescendientes que han marcado la historia de América Latina. Dicen por ahí que la historia la escriben los valientes… y en el caso de la Coronela Amelia Robles esta frase se aplica por partida doble. No te pierdas la historia de esta mujer afrodescendiente que rompió con los esquemas de una sociedad mexicana que por allá por 1924 no entendía bien el significado de una sexualidad libre y mujer transgénero

Su partida de nacimiento dice que Amelia Robles nació el tres de noviembre de 1889 y su certificado de defunción indica que Amelio Robles falleció el nueve de diciembre de 1984. ¡Has leído bien y no se trata de un error de tipeo! Amelia nació con sangre revolucionaria y murió luego de haber vivido una vida intensa en la que hizo pública su preferencia sexual y su cambio de género. 

Amelia, la joven de dos facetas

De pequeña aprendió los oficios que estaban reservados para las niñas: planchar, lavar, coser, cocinar, etc. Sin embargo, la llama revolucionaria ardía en el corazón de Amelia y de muy joven aprendió a domar caballos, montar, lazar y a manejar armas.  

Cuando tenía tres años su papá falleció y unos años más tarde, su madre se casaría nuevamente con otro hombre, con quien tendría tres hijos más. Muchos suponen que el odio que Amelia sentía hacia su padrastro sería el motivo para abandonar su hogar y unirse a las fuerzas revolucionarias que estaban gestando la independencia mexicana. 

No obstante, según dijo la misma Amelia Robles, su incursión en la guerra fue parte de una aventura que la hizo sentir “completamente libre”. Esto me lleva a pensar que la libertad por aquella época era “cosa de hombres” … ¿será que para ser libres las mujeres de siglos pasados debían hacerse pasar por hombres (o sentirse como tales) para embarcarse en una vida que prometía mucho más que un hogar que atender? Si bien no fue el caso de Amelia, porque en las fuerzas armadas nunca ocultó su condición de mujer (condición que más adelante le traería problemas), imagino cuántas historias desconocidas habrá de mujeres que se disfrazaron de hombre para vivir aventuras. 

La Coronela Amelia Robles

Entre los años 1913 y 1918 formó parte de las filas zapatistas y fue ascendiendo de grado hasta convertirse en la respetada Coronela Amelia Robles. En 1924 resulta herida en una batalla en la que se la obligó a pelear con rango de sargento debido a su condición de mujer.

Allí se despidió del campo de guerra y decidió adoptar una nueva identidad: el Coronel Amelio Robles. Formó pareja con Guadalupe Barrón y adoptaron una niña. Murió a los 95 años de edad y pidió estas dos cosas: que se le hicieran los honores por sus méritos militares y que la vistieran de mujer para entregar su alma a Dios. El segundo pedido me deja pensando… ¿Será que su fe católica fue más fuerte y no podía tocar las puertas del cielo vestida de hombre en un cuerpo de mujer? 

Este fue un breve resumen de la vida de una mujer que llegó a ser Coronela en las fuerzas revolucionarias mexicanas y que se atrevió a vivir una vida plena sin ocultar sus preferencias sexuales a nadie… salvo cuando llegó la hora del encuentro sagrado con su Dios. 

En 1924, Amelia Robles tuvo el valor de decir a viva voz que quería ser el Coronel Amelio Robles. Imagina que hoy, casi 100 años después, hay gente que es discriminada, maltratada y hasta asesinada por manifestar abiertamente sus preferencias sexuales y por revelarse contra estereotipos sociales injustos e incorrectos. 

Espero que esta historia nos motive a ser libres de elegir lo que nos haga más felices y que de antemano, hayamos descubierto un poco sobre una de tantas mujeres afrodescendientes que constribuyeron a la historia de nuestro continente.

En esta publicación les quiero contar un poco sobre el peinado africano… puede sonar algo banal y carente de significado profundo, pero en realidad, como explico en otro de mis artículos, el cabello africano está repleto de historia. Es un símbolo de unión y confraternidad de los miembros de una determinada tribu y se repite a lo largo de generaciones. Muchas tribus coinciden en ciertas creencias: la cabeza es la parte del cuerpo que se comunica con los Dioses por ser las más elevada, de ahí que se le dedique tiempo  y empeño; los peinados más elaborados indican la pertenencia a un estatus social más alto; si el cabello es grueso, largo y está bien cuidado quiere decir que la descendencia traerá niños sanos y en períodos de duelo no es correcto prestar demasiada atención al cabello.  

Hagamos ahora un breve repaso de algunos peinados y su significado en algunas tribus africanas que aún hoy están vigentes. Lo bello de estas tribus es que conservan las tradiciones como un tesoro que asegura su continuidad en la historia. 

– Los Yoruba, ubicados en la región oeste de África, consideran que el cabello es el portal por donde pasan las almas, por lo que trenzan su pelo para enviar mensajes a los Dioses. 

– En la tribu Himba en Namibia,  el peinado indica la edad, etapa de la vida y estado civil. Para realizar sus trenzas se colocan una mezcla hecha  de una sustancia ocre que extraen del suelo, pelo de chivo y grasa. Las púberes usan trenzas que caen sobre el rostro para indicar que están atravesando dicha fase biológica; las mujeres casadas y madres primerizas usan tocados hechos con piel de animal, mientras que aquellas que se encuentran listas para contraer matrimonio se atan las rastas; los hombres solteros usan solo una trenza y una vez casados cubren su cabeza y nunca más la mostrarán, salvo en funerales. 

– La tribu nómada Fulani, es fuente de inspiración para celebridades como Kim Kardashian o Lupita Nyong’o, quien confesó en su cuenta de Instagram haber tomado prestado modelos de peinados Fulani. Las mujeres más jóvenes de esta tribu agregan monedas de plata y ámbar a sus peinados, una tradición que se ha repetido durante generaciones. 

– La tribu Hamar tiene una población estimada de 20.000 habitantes y viven en el valle de Omo en Etiopía. Las mujeres de Hamar usan rastas color ocre llamadas goscha que hacen al juntar agua y resina. Para agregar colores a su atuendo, usan collares hechos con cuentas de varias tonalidades. 

– Los Masai son diferentes al resto de las tribus, pues los hombres son los que dedican muchísimo tiempo al cuidado del cabello y las mujeres se afeitan la cabeza porque no tienen tiempo suficiente para cuidarlo. El pelo largo y cuidado en el hombre representa fuerza. 

Existen algunos mitos que rodean el folclore del cabello africano y debo confesar que he escuchado algunas de ellos por ahí. Por ejemplo, si se quiere que crezca más cantidad de cabello, se lo debe cortar en luna llena, los restos de pelo se deben quemar para evitar que puedan realizar con él magia oscura, entre otras tradiciones.  

Lejos de ser solo una cuestión estética, los peinados que llevan las personas de diferentes tribus africanas tiene significados profundos que forman parte de su historia y su cultura. Son verdaderas obras de arte en la que se muestran las habilidades de la peluquera (o peluquero), que generalmente es la persona más anciana de la comunidad y si no quieren tener mala suerte… ¡nunca le den las gracias por el peinado!